viernes, 30 de octubre de 2026

ASUNKORTAKO LEIZEA. G24

 

Con las siglas G24 y explorada por GAES, se trata de una de las cuevas mas importantes de el macizo del Gorbea, limitrofe entre Bizkaia y Alava. Esta sima destaca por tener un bellisimo pozo de 150 metros totalmente cilindrico, un tubo perfecto, una de las verticales absolutas mas lucidas de Bizkaia y alrededores.

P152

Edicion O.Markaida

Desde la boca de entrada cerca del monte Arroriano, se puede contemplar toda la planicie Alavesa. El comienzo de la cueva con un pequeño destrepe nos introduce en una estrecha gatera con piedra suelta, aqui aparece el primer P22 amplio y lavado, en su base, una peligrosa pendiente de piedra suelta nos situa en el siguiente P13, en su base, el agua empieza hacer acto de presencia que se infiltra en el suelo en un meandro de roca y sedimento blando, se abre un nuevo P8 de cabecera estrecha pero mas o menos amplio despues y una curiosa ventana natural. Continua una galeria de ciertas dimensiones que la corta un paso de techo bajo, justo al otro lado se abre el impresionante pozo la Soledad, profundo. Una vertical muy estetica, sin repisas, circular y muy regular a lo largo de todo su diametro, un verdadero gran pozo interno que aun le da mas valor al abismo. 

Aproximacion a la boca

Vistas a montes de Bizkaia

P152
P152












El dia amanece fresco pero azul un dia de otoño soleado. Comenzamos la aproximacion donde el bosque de hayas y la ojarasca le dan un color singular a la montaña. Pronto ese bosque desaparece para abrir paso a zonas de caliza gris y terreno despejado. Gradas y paños de roca calcarea nos rodea ante unas vistas privilegiadas hacia Itxina, Lekanda, Aldamin, entre otros horizontes mas Alaveses. Un escalon calizo en la superficie atraviesa la franga sur del monte a unos 1.350 metros mas o menos, cota en la que se encuentra la cavidad. El viento que azotaba con ganas los ultimos metros de la subida, ahora cesa, al abrigo del covacho. Entran Victor y Fer  y al cabo del rato, Jon y servidor, para no tirarnos piedras entre nosotros en los primeros pozos que son delicados. Enseguida nos juntamos los cuatro en la cabecera del gran pozo y organizamos el descenso. La vista en la asomada es abismal, nunca mejor dicho, es un pozo perfecto, tremendamente vertical y limpio. Bajamos comodamente en unos 8 o 10 fraccios gracias a el trabajo de Victor y Marisol. Bajo un fino chirimiri en la base nos reagrupamos y emprendemos el regreso vertical entre sofocos y jadeos.

P152
Base del gran pozo












Con el nuevo horario de invierno salimos ya de noche. Ha quedado un cielo raso donde la luna esta en todo su esplendor, el viento sigue fustigando en las cotas altas pero a medida que bajamos va cesando. Para ser un dia entre semana de labor, no hemos visto a nadie por el monte cogiendo setas. Despedida de rigor sin ni si quiera un cafe o una cerveza y a dormir que mañana toca madrugar y algunos trabajar.

Desde la G24

1 comentario:

  1. Un pozo bien tallado en la roca un un bonito mástil y un desplome negativo.
    Una vez más una bonita crónica.

    ResponderEliminar