domingo, 10 de mayo de 2026

ETZLIBACH

 

Hay descensos que pasan fugaces por nuestras vidas, otros son objetivos a medio o largo plazo, pero existen algunos pocos cañones que se convierten en una obsesion y por mas que pasa el tiempo se vuelve complicado lograr ese proposito que tanto deseas. Este es el caso del cañon suizo que hoy da nombre a esta entrada. Para mi y para Toni era la primera vez que viajabamos a Suiza en un mes de Marzo previo al deshielo primaveral y no sabiamos lo que ibamos a encontrar. Las valoraciones del caudal durante mas de una decada, en verano y otoño siempre habian sido exageradas, siempre mucha agua, la experiencia se repetia cada vez que nos asomabamos por alli. El cañon fue explorado y aperturado por Timo y Mag en 2013 y desde entonces no habia ninguna constancia de una repeticion, en sus cronicas se advertia de un cañon puramente invernal. 













Etzlibach es un descenso alpino exigente, con gran caudal perpetuo alimentado por pequeños glaciares. Destaca la variedad de obstaculos con una primera parte mas horizontal, pequeñas cascadas y bellas pozas turbulentas con opcion a salto en alguna de ellas y una segunda parte mas vertical con grandes pozas agitadas, profundas y recovecos mas calmados. El recorrido es bastante acuatico por el volumen de agua y las inmersiones constantes en el trayecto. El cañon no es tan comprometido como parece, aunque es profundo y entallado en un bonito bosque. Los requisitos que se dan son de frio, posiblemente hielo/nieve (nuestro caso algo de verglas) y caudal importante. La equipacion es buena evitando en la mayoria de casos el activo pero las recepciones son todas o casi todas en aguas profundas. Es necesaria una logistica invernal con unas condiciones muy especificas.













Parece sacado del cuento de Heidi, aquel valle inhospito de altura con sus casitas de madera y su pequeña poblacion suiza, arraigados y disciplinados por una cultura de precision, orden y respeto. El rugido en un lado de la montaña proveniente de las tumultuosas aguas de un torrente, nos hace girar la vista. En una estampa inolvidable entre rayos de sol a traves de coniferas, nieve en altitud y prados herbosos en las partes bajas, el cañon nos muestra su parte final y desde el interior de una cascada se desprenden bocanadas de viento gelido y agua pulverizada en forma de torbellinos en suspension. La humedad omnipresente en la profundidad de este cauce impregna integramente las sinuosidades del terreno haciendo las rocas resbaladizas. Entrega sus aguas limpias y gelidas en esta quimera alpina, lo llaman Etzlibach.
























Un descenso de intuicion y confianza, otra de las actividades profundas del ser que guian tu propio destino, una especie de SINO. Pueda parecer tan curioso, que ibamos haciendo con el paso del tiempo otros descensos esotericos y este se quedaba en recamara porque no encontrabamos el momento idoneo.  Un faro a lo lejos nos deslumbra pero no hay forma de llegar a el, hasta que el azar, o la insistencia hace que se cumpla lo predestinado, el descenso que fue diseñado para las condiones invernales. Un lugar oculto, reservado y con poca informacion publica, accesible a una minoria que profundiza mas alla de la apariencia superficial, buscando la esencia estable y duradera con la conexion emocional. El disfrutar del proceso, aprender de las experiencias y compartir los momentos con tu compañero es lo realmente transcendente, Etzlibach es solo un cañon.... pero no como los otros. Nunca nos toco estar aqui al final de un invierno cualquiera.


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